Año nuevo. Vida nueva dicen…
4 de enero del 2024. Hoy mi amama (abuela) cumpliría 94 años. Estoy segura que me cuida desde donde este igual que muchas personitas que quiero y nos toco despedirnos.
¿Qué tal hemos empezado el año nuevo? ¿Propósitos y cambios en marcha?
Yo estrenando agenda, respirando aire puro y creando algo muy bonito que hoy os quiero compartir.
Como ayer os conté en redes, me gustaría crear y conocer personas que al igual que nosotros CUIDAN de familiares o han cuidado anteriormente de alguien con alguna enfermedad o son dependientes.
Muchas veces no se ven los síntomas de agotamiento en personas cuidadoras. A mi me costo reconocerlas. Ser un cuidador puede ser una tarea gratificante, pero también puede llevar consigo una carga emocional y física significativa muy potente. Reconocer los signos de agotamiento es esencial para abordarlos y mantener un equilibrio saludable en la vida diaria. Para mí, el primer paso fue reconocerlos porque el ‘cocktail de explosión’ que sentía era brutal.
¿Te suena alguno?
- Fatiga constante: La sensación de agotamiento persistente, incluso después de períodos de descanso algo más largos.
- Cambios en el patrón de sueño: Insomnio o dificultad para conciliar el sueño debido a preocupaciones relacionadas con el cuidado. Despertarse a media noche con preocupación mental excesiva.
- Irritabilidad y cambios de humor: Respuestas emocionales intensificadas, frustración o irritabilidad frecuente.
- Descuido de la propia salud: Priorizar la salud del ser querido sobre la propia, descuidando chequeos médicos regulares u otras necesidades personales como el cuidado personal, vestirse de manera más adecuada etc.
- Aislamiento social: Retraimiento de actividades sociales debido a las demandas del cuidado constante.
- Sentimientos de culpa o ansiedad: Cuestionarse constantemente sobre si se está haciendo lo suficiente, acompañado de ansiedad relacionada con el bienestar del ser querido. Dificultades y dudas para tomar decisiones importantes.
¿Cómo afrontar el agotamiento? Os comparto varios tips:
- Priorizar el autocuidado: Establecer límites y reservar tiempo para actividades que nutran la propia salud física y mental. Deporte, amigos y reseteo mental. Suplementación saludable para el body.
- Buscar apoyo: Conectar con otros cuidadores y profesionales de la salud para compartir experiencias y obtener orientación. Este es mi gran sueño para el 24. Conocernos y poder crear algo útil para más personas.
- Delegar responsabilidades: No tener miedo de pedir ayuda a amigos, familiares o servicios de cuidado profesional. Gracias a los que siempre estáis.
- Establecer límites claros: Reconocer y respetar los propios límites en términos de tiempo y energía dedicados al cuidado. Aprender a parar, a decir no y a aceptar el “ya no puedo más”.
En conclusión, reconocer y abordar los síntomas de agotamiento es esencial para garantizar un cuidado efectivo y sostenible. Al cuidar de uno mismo, se fortalece la capacidad para cuidar de los demás de manera más efectiva y saludable. No es un camino fácil pero cuando lo haces con mucho cariño y amor merece la pena. Aita eres el mejor en esto.
Si tienes casos cercanos, si conoces personas que están cuidando y cada día les cuesta más, si necesitas ayuda… ¡Vamos a juntar energías! Yo me comprometo a dar visibilidad a muchas de las cosas que nadie nos cuenta. De hecho el día 8 y 9 de enero en Bilbao tenemos una cita. ¿Te animas? Enviame un mensaje sin compromiso y te cuento más detalles.

Por un 2024 de mucho cuidado y autocuidado. Te deseo lo mejor. Mucha salud de la buena.








